La estructura legal que elijas hoy afecta tus impuestos, tu responsabilidad y tu capacidad de crecer.
La estructura legal que elijas hoy afecta tus impuestos, tu responsabilidad y tu capacidad de crecer.
Una de las primeras decisiones al formalizar un negocio es bajo qué figura legal operar. No hay una respuesta única — depende del tamaño, el riesgo y los planes de crecimiento del negocio.
1. Persona natural: simple, pero con más riesgo personal Es la opción más rápida de formalizar, pero tu patrimonio personal responde por las deudas del negocio.
2. SAS: separa tu patrimonio del negocio La Sociedad por Acciones Simplificada limita tu responsabilidad al capital aportado, lo cual protege tus bienes personales.
3. Piensa en el mediano plazo, no solo en el trámite Si planeas buscar inversionistas, contratar personal o crecer rápido, una SAS suele facilitar esos procesos. Nuestra asesoría jurídica empresarial te ayuda a evaluar esa proyección antes de decidir.
💬 ¿No sabes qué figura legal te conviene? Escríbenos en Contacto y te ayudamos a decidir según tu caso específico.
4. Considera las implicaciones tributarias de cada figura Cada estructura tiene un tratamiento fiscal distinto — vale la pena decidir con esa información completa, no solo por costo de constitución.
¿Cómo te ayuda Delta con esto? Te asesoramos en la elección y constitución de la figura legal más adecuada para tu negocio, junto con la implementación contable y tributaria correspondiente a través de nuestro outsourcing contable.
¿Listo para formalizar tu negocio con la estructura correcta? Deja tus datos en la sección de Contacto y conversemos.